IMAGEN

ANALISIS DE OBRAS: 

 LEONARDO DA VINCI

 

La Gioconda: es el retrato de una mujer real: Mona Lisa, tercera esposa de Giovondo de Florencia.  Cuando la pinto tenia 30 años.  Su pose es sencilla y lo más importante de esta obra es esa imperceptible y poética sonrisa, es una misteriosa sonrisa que refleja toda una personalidad.  Es una obra representativa del estilo de Leonardo, y podemos observar las principales características de su pintura, el esfumato en el paisaje de fondo envuelto en neblinas con rocas fantásticas.  Todos los colores están trabajados a base de blancos y grises que diluyen las formas e integra a las figuras dentro del paisaje.  Son tonos aterciopelados, medios tonos difuminados.  Esa sonrisa ha sido el paradigma de la pintura desde siempre.  Fue estudiada por todos los pintores, incluso por Froid.  Precisamente fue Froid quien reveló el carácter homosexual de Leonardo a través de esta expresión.  Sólo alguien que siente como una mujer pudo convertir toda la esencia  de lo femenino.  Es una sonrisa ambigua que rebosa felicidad como si degustara con una cierta maldad interior todo lo que había conseguido, casarse con una de las personas más ricas y ser admirada en toda Florencia.  El retrato de Leonardo no buscaba sólo el parecido si no conseguir que el retrato siga viviendo fuera de su original, captando su psicología y su esencia interior.  Eso es lo que consigue Leonardo en este retrato.[1]



 

[1] Enrique Valdearcos, “El Renacimiento italiano del siglo XVI”, Clío 33 (2007)

 

 

La virgen de las rocas:  es un cuadro que no tiene precedente alguno que le sirva de inspiración.  Nunca sé habían dado paisajes tan misteriosos e irreales como este.   La pintura de Leonardo aporta conceptos nuevos, tanto en iconografía como en el paisaje.  Las rocas son productos de su imaginación, es decir, una ambientación realmente innovadora.  Tiene dos grandes características: el dibujo y el esfumato que se ve en los fondos vagos e irreales, las rocas son de azul grisáceo y blanco pero con una especie de neblina que lo difumina todo.  El contorno de la Virgen no se ve, se mezcla con el paisaje.  En el dibujo consigue una composición muy clásica, tanto que a partir de ahora el esquema triangular va a ponerse de moda en el  Renacimiento.  Una pirámide o triangulo con la Virgen como ángulo superior.  Una composición muy ordenada que refleja un mundo muy ordenado, el triangulo recibe la iluminación principal.  Las figuras están en reposo pero ciertos gestos, es este suave movimiento el que caracteriza a la elegancia clásica, un dinamismo armónico que esta entre el estantito y el movimiento acusado.[1]



 

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Enrique Valdearcos, “El Renacimiento italiano del siglo XVI”, Clio 33 (2007)

 

La Ultima Cena:  es su obra maestra.  Es posterior a la primera (la virgen fue realizada en Milán entre 1483 y 1487 y ultima cena es del año 1497).  Fue un encargo del mecenas de Milán (la familia de los Sforza) para el Refectorio del convento de Santa Maria de las Gracias.  El cuadro esta muy mal conservado por las guerras napoleónicas.  Es la obra clásica por antonomasia y todos sus elementos pictóricos están en armonía.  La escena de desarrolla en una sala rectangular y Leonardo elige el momento de la acusación a Judas.  Lo que busca en realidad es resaltar la figura de Cristo mediante unas leyes de perspectiva.  La habitación se nos muestra en profundidad, en perspectiva, con una serie de líneas de fuga hacia el centro.  Al fondo las tres ventanas dejan ver un paisaje que aumenta el espacio.  La perspectiva se armoniza con el momento, las líneas de fuga confluyen en la figura de Cristo, el cual está en el centro de la mesa en forma de triangulo con las manos extendidas lo que le da sensación de reposo.  El resto de las figuras están agrupadas en grupos de tres y la figura de Cristo es la anchura que separa dos de estos grupos.  Es estos grupos las relaciones gestuales confluyen en la cabeza de Cristo pero cada gesto es diferente.  Judas es el único que muestra un gesto de rechazo hacia Cristo.  A Pedro se le ve amenazador (intenta captar la tocología del personaje).  Del color no se puede decir nada porque no se conserva, únicamente percibimos la armonía de los tonos.  Cada rostro es perfectamente distinto a los demás reflejando la sicología de cada apóstol y esto lo consiguió retratando a diferentes personajes de la calle, vagabundos y pordioseros (esto porque ningún artista en el mundo, por muy genio que este sea, puede inventar  o sacar rostros de la nada).  Se preocupó por la individualización y la captación de la personalidad de todos sus personajes.[1]


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Enrique Valdearcos, “El Renacimiento italiano del siglo XVI”, Clio 33 (2007)

MIGUEL ÁNGEL BOUNARROTI

La Capilla Sixtina: le costó 4 años, desde 1508 a 1512.  según el encargo, debía pintar la historia del Universo en 9 grandes paneles sobre el techo.  El encargo era del Papa Sixto IV y una vez concluida le encomendó la decoración del Testero en la misma sala.  Tuvo que trabajar en condiciones muy duras, echado sobre los andamios y pintando figuras monumentales, dos veces el tamaño natural.  Tuvo que tomar una perspectiva adecuada para ser vista desde abajo.  Son 9 paneles inspirados en el Génesis y se leen desde el altar y hacia los pies de la capilla.  El tema va desde la creación de la luz hasta la embriaguez de Noé (alegoría del pecado), pero él empezó al revés y ello explica que el final tenga más figuras que el principio en el altar (porque se cansaba).

Hay elementos ficticios arquitectónicos, unos triángulos monumentales que enmarcan unas figuras monumentales.  Estos elementos sirven dividir las escenas y a la vez para crear espacios los que situar figuras que no entran en ninguna escena.  Es precisamente en estas figuras donde Miguel Ángel desarrolla los primeros elementos  manieristas de su pintura.  Desarrolla el equilibrio inestable del manierismo entre figuras que se sientan mal estructuras insuficientes, posiciones antiestéticas que provocan una tensión, parece que están a punto de caer.

 

La Madona de San Sixto: tiene un color más real y la escena es más teatral, con unos arcos que cumplen la función de telón.  Aparecen dos niños juguetones y tiernamente humanos.  Los colores son más opacos, con más fuerza.  De nuevo nos encontramos son esa composición triangular tan equilibrada, tan clásica.

 

 

 

 

 

La Escuela de Atenas: es una obra de la apoca romana.  Aquí nos encontramos con el Rafael más grande y más clásico.  El papa lo llama para que decore algunas estancias del Vaticano, exactamente son 4 y las 4 forman un conjunto jerarquizado de frescos en las paredes.  En un autentico complejo mural el que forman estas cuatro estancias que son: El incendio, La asignatura, De Heliodoro y de Constantino.  El fresco de la escuela de Atenas está en la estancia de la Asignatura.  

El conjunto está concebido con armonía, con una fuerte jerarquización de las figuras, con un clasicismo perfecto.  Los amplísimos espacios abovedados son la escuela en sí.  El marco arquitectónico es monumental y tiene el sentido de monumento a la sabiduría de los clásicos, monumento al clasicismo en sí y por lo tanto monumento a la humanidad.  Refleja una planta centralizada (entonces en arquitectura era la estructura más clásica).  Es un templo imaginario y simbólico de la sabiduría.  Los personajes que aparecen son científicos desde la Antigüedad hasta su época (aparece Platón, Aristóteles, etc.) pero pintados con rostros contemporáneos e individualizados.  Por ejemplo Platón está pintado con la cara de Leonardo ya bastante anciano.  Aristóteles y Platón están en el centro y rodeado de otros filósofos.  Rafael quería representar las dos tendencias filosóficas opuestas: método ideológico o método científico.  Hay otros grupos rodeando a los maestros.  Los rostros son individualizados pero serenos, bellos en su senectud y muy clásicos.  Los gestos son variados, el color armónico y el dibujo y la armonía perfecta.  El canon para las figuras es también el clásico en sus proporciones.  Es el culmen del clasicismo[1].

 


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Enrique Valdearcos, “El Renacimiento italiano del siglo XVI”, Clio 33 (2007)

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